
Son aguas bicarbonatadas, sódicas, fluoradas, litínicas, y sulfuradas de mineralización media, muy apreciadas como cura antiestrés así como para el tratamiento de reuma, artritis, y afecciones de la piel y trastornos hepatodigestivos del metabolismo y vías urinarias.
Periodicamente son sometidas a análisis y controles biosanitarios.